Las llenas

julio 27, 2008

Cuando llueve en Nicaragua es habitual que se produzcan llenas, o bien por el desbordamiento de los ríos o por la acumulación de agua en los caminos por la falta de alcantarillado.

Hace dos viernes estuvo lloviendo desde las 3 de la mañana hasta las 12 del día siguiente y difícilmente pudimos dormir. El golpe de la lluvia sobre el techo de zinc era ensordecedor. A las 5 de la mañana todos estábamos despiertos quejándonos de lo mal y poco que habíamos dormido y de los pequeños desperfecto que sufrió nuestra casa (goteras que mojaron nuestra ropa y material de enseñanza). Más adelante nos dimos cuenta de lo egoísta y absurdo que era nuestro enfado.

Nuestros vecinos se acercaron a la casa y los niños nos contaron que habían dormido al nivel del agua y que se habían mojado bastante. Nosotros sin embargo estábamos secos. Teníamos una reunión con las familias de Talista para hablar sobre el tema del desalojo pero las condiciones eran tan negativas que hubiese sido imposible llegar hasta ellos. Nos dio mucha rabia “abandonarles” en un momento como este pero realmente era imposible acceder a sus casas.

Teníamos que llegar a las 5 de la tarde a Granada a una reunión con el equipo de trabajo. Los autobuses no salían debido a las condiciones de las carreteras y la única manera de llegar era haciendo raid (autostop). Nos costo un poco pero finalmente nos subimos a camión que transportaba arroz. Nunca podré olvidar este viaje. Mirase para donde mirase todo eran casas inundadas, gente con agua hasta la cintura, niños subidos a hamacas o a hombros de sus madres para no mojarse. No paraba de preguntarme que iban hacer estas familias por la noche. Sus casas seguirían inundadas y sus camas empapadas. Fueron muchos sentimientos unidos pero uno prevalecía por encima del resto; LA IMPOTENCIA. Para mi fue un viaje eterno, dos horas que siempre estarán en mi memoria y que me acompañarán toda la vida.

La reunión en Granada fue muy fructífera ya que interiorizamos e intentamos digerir todo lo vivido durante la semana en la zona rural. Al terminar, todos estábamos muy tocados por lo vivido y salió de nosotros el proponer al equipo de trabajo acudir al día siguiente a las zonas afectadas para mostrar nuestro apoyo y ayuda. Es cierto que nos dejamos llevar mucho por los sentimientos y el equipo nos puso los pies en la tierra. Afortunadamente esa noche no llovió y a la mañana siguiente salió el sol. Las noticias desde la zona fueron buenas. En esta caso he de decir que una imagen vale más que mil palabras.

Tepalón

julio 14, 2008

La  semana en la zona rural ha sido intensa. Tepalón es una comunidad de campesinos y pescadores que se encuentra aproximadamente a 2 horas de Granada.  Al estar situada al lado del río la cantidad de zancudo (mosquitos)  es mucho mayor que en la ciudad. Nuestros píes y piernas pueden dar fe de ello.

El horario también es mucho más duro. Los campesinos se levantan a las 5 :oo de la mañana para empezar su jornada de trabajo y las 20:00 horas apenas queda alguién despierto. Los cortes constantes de agua y de luz hacen que la vida gire en función del horario solar.

Lo primero que hicimos al llegar fue ir casa a casa avisando de nuestra llegada. La mayoría de la gente ya lo sabía  gracias al trabajo previo de  Calli-Tanday y Fundavi. Es muy emotivo para los que ya hemos trabajado en esta comunidad , y muy sorprendente para los que vienen por primera vez,  ver como la gente te “abre” las puertas de sus casas y te reciben con un cariño especial que en mi opinión no existe en los países del primer mundo. Les explicamos que ibamos a estar un mes impartiendo clases de refuerzo escolar para los chavalos y de alfabetización  para adultos en las Casas Comunales de la comunidad, invitándoles a acudir, y en definitiva mostrándoles nuestro apoyo y deseos de compartir conocimientos.

Unos de los mayores problemas en educación de las comunidades  rurales Nicaragua es lo que ellos denominan “clases multigrado”. Es muy      habitual encontrarse en la escuela con clases de diversos grados y niveles. Imaginaros el retraso que supone para un niño de 10 de años compartir clase con otro de 5. Son pocos los maestros que trabajan en estas zonas  y muchos los chavalos, por lo que es imposible separarlos por grados. Nuestro propósito era organizar nuestras clases en función de los distintos niveles y grados y después de una semana de trabajo, podemos decir que lo hemos logrado en la mayoría de los casos.

Conseguir que los adultos se animen a venir a las clases es algo complicado pero en Tepalón y El Tabacal  tenemos dos grupos de alfabetización sobre los que os hablaremos en otra ocasión.

A aprte de las clases, hemos tenido muchas más experiencias. El año pasado financiamos un proyecto de agua en El Porvenir (comunidad de 9 familias al final de Tepalón). El agua sólo les llega durante 50 minutos aldía en los que llenan barriles y bidones. Ahora al menos tienen acceso a un agua limpia que pueden beber y con la que pueden bañarse, evitando así infecciones y mejorando notablemente su higiene. Es gratificante ver como gracias anuestros socios, a nuestro trabajo y sobretodo a la contraparte de la comunidad,sus condiciones de vida han mejorado.

Otra experiencia, en este caso incómodoa debido a la injusticia que supone, es la intenciónde desalojo de unoscampesinos que viven y trabajan en la finca de Talista. El propietario vaa vender las tierras y en laventa no incluye a sus habitantes. La intenciónes traspasarlos de un lugar a otro como si fuesen mero ganado. Estamos hablando ya con unos abogado para que se haga en las mejores condiciones posibles, la gente no quiere ya que el finquero les ha ofrecido un trozo de tierra a cada una de las 33 familias afectadas y tienen miedo a que si se organizan y se enfrentan al finquero, quedarse sin nada. 

La abogada que quiere ayudarles, nos ha dicho que el gobierno ha puesto una nueva ley en la que dice que quedan prohibidos los desalojos, pero por otra parte en Talista se vive en condiones mucho peores a las de Tepalón. Nuestra intención  es vamos a intentar organizar a las familias para que exigan los siguientes derechos:

– titulo de prpiedad de las nuevas tierras
– indemnizaciones por cambio de lugar
– transporte del material de las antiguas casas
– contruccion de nuevas viviendas para todos los afectados…. esto es un poco utópico pero esta va a ser la lucha que vamos a intentar que libre la gente de talista con todo nuestro apoyo.

Hoy por hoy no quieren pelearlo por miedo a perder la tierra, pero vamos a decirles de sus derecho que no conocen y las nuevas leyes que les amparan. Ya sabemos que derecho que no se exige, DERECHO QUE NO SE CUMPLE.

 

 

Son las 20:20 del jueves 3 de julio del 2008. Mi avión acaba de aterrizar en Managua, siento un fuerte de alivio. Mientras espero la cola del control de inmigración tatarareo la canción de Carlos Mejía Godoy “Nicaragua, Nicaragüita”. A la salida del aeropuerto me reciben caras conocidas, son mis compañeros y compañeras de KASAK, cuyos rostros reflejan el mismo entusiasmo y alegría que yo.

 

Sentados en la parte trasera de una pick-up nos dirigimos a Granada bajo la solemnidad de un cielo totalmente estrellado. Son momentos que difícilmente puedes borrar de tu mente y de pronto te das cuenta de que es la tercera vez que tus ojos ven algo así y te dices a ti mismo “Bienvenido a casa”.

 

Llegamos tarde y el cansancio del viaje nos obliga a acostarnos. Algo mítico de Nicaragua es el festival de cánticos de gallos a las 2:30 de la madrugada seguido del mugir de las vacas. A las ocho del mañana estamos todos en pie y nos organizamos para hacer las distintas compras de cosas que necesitaremos durante nuestra estancia. De camino al centro nos encontramos con amigos y conocidos del Barrio de San Alejandro. Una parada en casa de Ana Maria es obligatoria. Ella es el ser de todo esto y un abrazo suyo es una carga de energía sobrenatural.

 

Con todos los mandado hechos, regresamos a casa donde nos espera un amplio grupo de niños. Se acuerdan perfectamente de los que vinimos otras veces. Para nosotros es muy difícil recordar todos sus nombres: Martín, Nidia, Wilmer, Maribel, Steven, Ana… Están entusiasmados con nuestra presencia y no paran de preguntarnos ¿Hasta que día se quedan? Es como si quisieran aprovechar el máximo tiempo posible con nosotros.

 

A las 15:30 tenemos nuestra primera reunión con el equipo de trabajo de Calli-Tanday y Fundavi (equipo que trabaja a lo largo de todo el año en Nicaragua y que gestiona los proyectos de KASAK). La reunión comienza con una dinámica para presentarnos y romper el hielo. Muchos ya nos conocemos pero por suerte, siempre hay caras nuevas que quieren apoyar nuestra “camiñada”.  A muchos las dinámicas nos pillan por sorpresa pero al final te das cuenta de la efectividad de estos ejercicios y la capacidad de sacar cosas de ti que igual ni conocías. A continuación nos explican por encima la situación económica y política que atraviesa el país. Mis conclusiones personales son que el desarrollo esta en manos del pueblo Nica ya que el gobierno (FSLN) no es transparente y no ha sido el gobierno social que se esperaba y mucho menos el gobierno basado en las ideas de Sandino. La sociedad nicaragüense debe aprovechar lo que le proporciona el gobierno.

 

El empobrecimiento debe ser llevado con dignidad. La acumulación del capitalismo no es lo deseable para el desarrollo de ningún país.

 

Por último, el equipo nos dividen en las distintas zonas rurales en las que vamos a trabajar y nos explican los mecanismos de trabajo a seguir bajo una idea principal: CREAR CONCIENCIA.

 

Las costumbres y la cultura indígena están desapareciendo en la vorágine del capitalismo y la globalización. Cada vez son más los indígenas y campesinos que abandonan sus tierras para buscar fortuna en las grandes ciudades. Este es un hecho que ocurre en todos los lugares del mundo. Es lo que conocemos como “éxodo rural”.

 

Lo único que se logra con estos movimientos es la pérdida de lo más importante que tiene un país; su IDENTIDAD, sus RAICES.

 

América Latina es un continente de indígenas que en 1492 sufrió una invasión y se le impuso una cultura y una religión que nada tenían que ver con la suya. Con el paso de los años ese mestizaje ha pasado a formar parte de muchos de esos países hasta el punto de darles cierto encanto.

 

Si este hecho continua, acabaremos con países impersonales, cuyas diferencias no irán más allá de la arquitectura de sus ciudades y el color de piel de sus gentes. Sin embargo he tenido la oportunidad de conocer de primera mano la iniciativa de comunidades como Shiripuno (comunidad Quichua en la amazonía de Ecuador), que mediante la organización de las Amushismi (grupo de mujeres) están logrando salir adelante de una forma digna y mostrando a los turistas, y lo que es más importante, a sus próximas generaciones, cómo vivían sus ancestros.

 

En Shiripuno grupos de turistas pueden conocer como viven comunidades indígenas en mitad de la selva, cuáles son sus trajes y bailes típicos, disfrutar de sus comidas, conocimientos de plantas medicinales, comprar sus artesanías e incluso hospedarse para compartir unos días con sus gentes.

 

Sin embargo, lo más importante no es el atractivo turístico, sino el beneficio para la comunidad y en mi opinión para la humanidad. Antes de esta iniciativa el único sustento de estas comunidades era el dinero que ganaban los miembros varones de la familia tras su jornada laboral en el pueblo o ciudad más cercanos. Las mujeres se quedaban en casa cuidando de los niños y los animales. Hoy en día se puede decir que gracias al turismo comunitario y solidario Shiripuno es una comunidad desarrollada que ha recuperado su IDENTIDAD.

 

Con el dinero que sacan construyen sus propias escuelas asegurando así la total escolarización de sus hijos que antes debían caminar kilómetros para formarse. En definitiva podemos decir que aseguran su desarrollo de una manera NO DESTRUCTIVA, sino todo lo contrario.